La historia de amor del presidente electo de Francia y su esposa

Espectáculos lunes 8 de mayo 2017, 3:05 PM

Emmanuel Macron, presidente electo este domingo de Francia, era el único candidato que aparecía con su pareja en los mítines y el único que ha reconocido el apoyo por parte de su esposa que lo ha llevado al Elíseo y al éxito como nuevo presidente.

Macron, con 39 años de edad y Briggitte de 64 años. Se llevan casi la misma edad que Donald Trump con su esposa Melania Trump. Pero con la única diferencia que en esta relación es la mujer mayor y el hombre el menor, haciendo que los papeles se inviertan como cuando se ve la relación entre un hombre mayor y una fémina de menor edad.

Brigitte Trogneux, llevaba una vida burguesa en la provinciana Amiens. Estaba casada, con tres hijos. Ella se desempeñaba como maestra de francés en un colegio local de los jesuitas, donde también dirigía el taller de teatro. Fue allí donde conoció al niño prodigio de La Pro, como llaman a la escuela, con el nombre de Emmanuel Macron.

En una entrevista a Brigitte, afirmó que cuando Emamanuel tenía 17 años; ella, 39. Él le declaró su amor, diciéndole: “que hagas lo que hagas, ¡me casaré contigo!”, ella comenta, que poco a poco él fue venciendo todas sus resistencias.

Casi como una gran novela romántica del XIX, se conocieron, se enamoraron, se separaron temporalmente para volverse a reunir en París, él ya adulto, ella separada y finalmente se casaron en 2007.

Los hijos de ella, algunos de la edad de Macron e implicados en su campaña, son hoy los hijos de él. A los siete nietos de ella, les llama “mis nietos”, y ellos le llaman “daddy”.

En un país donde tradicionalmente se ha respetado la vida privada de los políticos, a Brigitte y a Emmanuel se les critica que se muestren en la prensa del corazón. Macron, es de la idea que no está decido a esconder su vida privada, y que no habría un motivo para hacerlo, ya que para él con su esposa y su familia, tiene todo lo que siempre ha querido.

El día en que Macron ganó la primera vuelta de las elecciones presidencial, tomo la mano de su esposa y declaro: “siempre presente y cada vez más. Sin ella, no sería quien soy”, refiriéndose a su esposa Briggitte.

Macron prometió crear un estatuto oficial de Primera Dama si llegaba al Elíseo y su esposa, abuela de siete nietos, ya tiene claro que quiere dedicarse a la educación y la cultura, especialmente en los barrios más pobres.

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