Salvadoreña logra asilo en EE.UU y ahora busca al hijo que tuvo luego de ser violada

Internacionales miércoles 9 de agosto 2017, 6:17 PM

Una inmigrante salvadoreña logró ganar su caso de asilo y ahora busca al hijo que engendro luego de ser violada.

La inmigrante salvadoreña Rosalina Rivas Menjívar consiguió parar su deportación y ganó su caso de asilo tras pasar 14 meses en el centro de detención de Adelanto, en California, Estados Unidos.

A pesar de haber ganado su caso ahora necesita encontrar a su hijo único, José Menjívar Membreño, de 18 años, al que le perdió la pista cuando huía de El salvador.

“Ya no supe más de él desde que entró a México. Venía rumbo a Estados Unidos para encontrarse conmigo”, dijo Rivas sollozando.

Rivas huyó de El Salvador en 2004. Dice que por ser gay ya no podía seguir viviendo en su país. Dieciséis años antes, en 1998, fue violada por dos individuos, quienes además la torturaron arrojándole ácido e intentaron cortarle los dedos de las manos.

Rivas cuenta que crió a su hijo hasta que este cumplió 5 años. Pero todo dio un vuelco cuando se topó nuevamente con los hombres que la habían violado. Andaban en compañía de otros tres y todos iban armados.

En ese momento se armó de valor y huyó hacia  California, para de esa manera proteger las vidas no solo de su primogénito, sino también del resto de su familia.

La mujer cuenta que dejó a José al cuidado de su hermana y que su cuñado fue quien le dio el segundo apellido al niño.

Cierto día la policía de Fontana la detuvo y le dio una infracción por manejar bajo la influencia del alcohol. en 2016 fue arrestada en un parque por no cumplir con presentarse ante una corte. La Policía entonces la entregó a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), agencia federal que la puso en proceso de deportación.

Rivas fue enviada a la cárcel de ICE en Adelanto, uno de los centros de detención de inmigrantes más criticados del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

“Ella estaba aquí indocumentada y la inmigración estaba yendo por personas que entraron aquí ilegalmente y tenían algún tipo de antecedentes. Los agentes fueron a su casa para detenerla”, dice Erika Román, abogada de Rivas.

Román cuenta que no fue un caso fácil de llevar, y que “desafortunadamente las mujeres tienen menos acceso a defensa legal mientras están detenidas”.

La defensa de Rivas fue gratis, “Ella conoció que tiene derechos en Estados Unidos y supo pelear por ellos. Rosalina supo alzar la voz y luchar. Peleamos por ella, especialmente durante este tiempo, con este gobierno. El ejemplo para otros inmigrantes es que deben luchar por sus derechos y alzar la voz para poder lograr beneficios migratorios”, dice Román.

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